Ricardo Pérez busca mentorizar a emprendedores locales facilitando conexiones con proveedores en China, promoviendo el conocimiento global para fortalecer el ecosistema empresarial de la Región, mediante colaboraciones estratégicas.
En un sector altamente competitivo como el retail, donde las grandes cadenas parecen dominar el mercado con un modelo a menudo impersonal, el ingeniero comercial y empresario Ricardo Pérez ha logrado encontrar un punto de equilibrio estratégico con ‘Open Pinares’.
Su propuesta, centrada en la cercanía y la eficiencia, no sólo ha captado la atención de la comunidad en Chiguayante, sino que está marcando un camino de expansión regional que combina el rigor de la banca con la agilidad de la inteligencia artificial.
La historia de Pérez es la de un profesional que supo traducir su formación en la gran banca —tras su paso por entidades como Santander, BBVA y Scotiabank— en una visión empresarial pragmática. “El retail es un negocio de datos”, sostiene el fundador.

Para él, el secreto no radica únicamente en la oferta de productos, sino en la capacidad de procesar información para anticipar lo que el cliente necesita. Su modelo de multitienda gestiona más de 6.000 unidades de mantenimiento de existencias (SKU), un desafío logístico que, según explica, no se logra sólo con intuición, sino mediante la implementación de business intelligence (BI) y herramientas de IA que optimizan desde el layout hasta la rotación de los inventarios.
De la formación en la banca al «terreno»
Aunque su carrera se consolidó en la banca corporativa, atendiendo grandes empresas y mesas de dinero, sus cimientos están profundamente ligados al emprendimiento familiar. Desde los 12 años, trabajó junto a su padre, una experiencia que, según reconoce, fue fundamental para templar su carácter. “Aprendí todo desde lo más bajo hasta lo más alto. Eso me hizo fuerte y tolerante a la frustración”, afirma al recordar cómo, siendo un padre joven de 17 años, tuvo que asumir responsabilidades que iban más allá de la vida típica de un adolescente, convirtiendo la disciplina y el trabajo constante en sus valores rectores.
Tras pasar por diversos negocios —incluida una incursión en el sector farmacéutico en Santiago y un restaurante en Los Ángeles—, Pérez identificó una oportunidad clara: los clientes actuales valoran el tiempo por sobre todo. “No quieren recorrer diez locales; quieren encontrar todo en un mismo lugar y con facilidades como estacionamiento”, explica sobre la génesis de su modelo.
El mapa de expansión regional
La visión de Pérez no se detiene en su local de Chiguayante. Su estrategia de crecimiento es ambiciosa y busca consolidar la marca ‘Open’ en toda la Región del Biobío. Actualmente, se encuentra en pleno proceso de apertura de nuevos puntos estratégicos, incluyendo la próxima inauguración de ‘Open ‘O’Higgins’ (también Chiguayante) y ‘Open Talcahuano’, con planes ya trazados para llegar a San Pedro de la Paz el próximo año.

En cada uno de estos locales, trabajan alrededor de 15 personas, incluyendo un jefe de local. En términos de inversión, en tanto, aperturar uno de ellos, implica una inversión inicial no menor a US$300 mil, los que, explica Pérez, “se van amortizando en los meses siguientes”.
Su meta es clara: descentralizar el acceso a productos y experiencias de compra competitivas para que los vecinos no deban trasladarse largas distancias. Para ello, el empresario apuesta por un modelo de gestión basado en la capacitación continua de sus colaboradores, buscando profesionalizar su equipo de trabajo al punto de replicar estándares de grandes corporaciones en un entorno de multitienda de barrio.

Un puente hacia la innovación
Más allá de su rol en el retail, Pérez está impulsando una línea de negocios bajo su marca personal, ‘Ricardo Pérez Chile’, con la cual busca apoyar a otros emprendedores locales. Su conocimiento del mercado asiático, fruto de años de viajes y relaciones directas con proveedores y fábricas en China, le permite hoy actuar como mentor y conector.
El proyecto apunta a llevar a emprendedores regionales a la Feria de Cantón —la más grande del mundo— para que puedan observar de primera mano las tendencias globales y optimizar sus propios procesos de importación mediante compras grupales, reduciendo así costos y aumentando la competitividad.

“Hoy tenemos todas las herramientas, la tecnología y el acceso a la información. Lo que se necesita es la convicción de querer salir adelante”, concluye Pérez. Su enfoque, que mezcla la precisión de un ejecutivo financiero con el instinto de un emprendedor formado en el esfuerzo, promete seguir siendo un protagonista relevante en el ecosistema productivo de la Región del Biobío, demostrando que la profesionalización y la tecnología pueden ser las mejores aliadas del desarrollo local.


