• Home  
  • Precarización laboral se profundiza en la región pese al leve repunte del empleo
- Empleo

Precarización laboral se profundiza en la región pese al leve repunte del empleo

Las personas se reconvierten hacia la informalidad y el trabajo por cuenta propia. Eso, en las cifras macro, esconde parte de la precariedad del mercado laboral del Biobío.

Las personas se reconvierten hacia la informalidad y el trabajo por cuenta propia. Eso, en las cifras macro, esconde parte de la precariedad del mercado laboral del Biobío.

La región enfrenta una preocupante precarización de su mercado laboral. Aunque las cifras agregadas de empleo se sostienen gracias al comercio y al fuerte aumento de los empleos por cuenta propia, ocultan un deterioro estructural: se están reemplazando empleos formales de calidad por empleos informales y precarios.

Los sectores productivos tradicionales, como la pesca industrial, forestal y manufactura muestran claros signos de debilidad. La crisis del jurel y la fuerte caída de las exportaciones forestales (-21,4%) explican gran parte del problema. A esto se suma un sector construcción que no logra repuntar por las altas tasas de interés y condiciones restrictivas del crédito.

“Esto nos pega en el músculo productivo de la región”, dijo el académico e investigador del Centro de Investigación Empresa y Sociedad (CIES) de la Universidad del Desarrollo, Carlos Smith Clavería, al conocerse las últimas cifras de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE), que elabora el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y que indican que en el trimestre marzo-mayo, la tasa de desocupación en la Región se ubicó en un 9,8%, con un alza de 0,8 puntos porcentuales respecto a igual periodo del año anterior.

“Hay una caída importante en la categoría Enseñanza y Administración Pública, y lo que sostuvo este número tan precario fue el Comercio y los Empleos por Cuenta Propia, que crecieron un 18,5%”, agregó.

A su juicio, lo que estamos viendo es “una precarización importante del mercado laboral, muy acorde con lo que ocurre en la mayoría de las regiones del país: se están cambiando empleos de buena calidad por empleos de mala calidad. Las personas, al no encontrar trabajo formal, y muchas de ellas necesitando además, flexibilidad, especialmente mujeres y jóvenes, terminan en la informalidad y en el trabajo por cuenta propia”, detalló.

En doce meses, las personas desocupadas aumentaron 10,1% en la comparación interanual, lo que significó 7.146 personas más en esta condición.

¿Qué sectores están expuestos a una contracción mayor en sus plantillas?

El sector más expuesto es la pesca industrial. Por un fenómeno oceanográfico no está el jurel y, por lo tanto, el empleo en la industria pesquera y su cadena de proceso, que es de alto valor agregado, sigue amenazado, una realidad que se mantendrá en el tercer trimestre.

Otro pilar en rojo es el sector silvícola-forestal. Las exportaciones regionales cayeron un 21,4%, producto de la sobreoferta mundial y con caída de precios, lo que ha llevado a las principales compañías a ajustar sus plantillas. “Mientras China no reactive su demanda y Brasil siga inundando el mercado, es muy difícil ver una recuperación este año, porque es un sector muy expuesto”, precisó el experto.

También se ha visto afectada la manufactura, en particular de alimentos, ligada a la crisis del jurel y al agro, aunque en términos comparativos es menor, el efecto en el agro es relevante.

Un dinamismo laboral en pausa

Para lo que resta de 2026 las expectativas no son tampoco muy optimistas. Smith estima que la construcción seguirá complicada: inversión débil, crédito todavía caro y condiciones restrictivas por parte de los bancos.

“Seguimos con el impacto de las menores capturas en la pesca. A nivel macroeconómico regional el sector pesca fue el protagonista en la caída del PIB, pero en lo laboral aún hay un rezago. Las empresas están aguantando, pero el golpe pesquero está latente. Si esto se alarga, eventualmente veremos un efecto más fuerte en el desempleo”.

Lo que sí hemos visto, precisó, es una precarización del empleo antes que despidos masivos. “Las personas se reconvierten hacia la informalidad y el trabajo por cuenta propia. Eso esconde parte de la precariedad en las cifras macro”.

Una de las cifras más preocupantes es el tiempo parcial involuntario, que creció casi un 48% en la región. Es gente que quiere trabajar más horas de las que le ofrecen, pero hay plantas operando a media máquina y cuando ya no se puede se empiezan a generar despidos.

Capacidad de generar empleos se desgasta

Sobre si las cifras de desempleo regional están evidenciando un mercado laboral que se agotó, Smith no lo comparte, aunque admite que la capacidad de generar empleos formales de calidad se está desgastando de forma importante, y las señales son bastante claras. La informalidad, el subempleo involuntario y la presión laboral crecen. “Esto muestra que la economía dejó de crear empleos de calidad y se sostiene a punta de precariedad”.

“La causa es estructural y nos pega en la línea de flotación, en los motores más importantes de la región (pesca, forestal e industria) que han empezado a fallar de forma simultánea y el colchón del comercio, que crece 7,5% y actividades profesionales (21,1%) no ha sido suficiente para compensarlo. La calidad del empleo formal cae, crece la informalidad y el subempleo involuntario”, sentenció.

Malas noticias que no se pueden ignorar

En la Cámara de la Producción y del Comercio, CPC Biobío, el 9,8% de desempleo fue recibido como “una muy mala y grave noticia que no se puede ignorar”.

Desde la multigremial explicaron que el escenario actual refleja un profundo descalce: mientras la fuerza de trabajo creció un 1,1%, los ocupados solo lo hicieron en un 0,2%. Esta brecha demuestra de forma contundente que la región quiere trabajar, pero la economía local no está siendo capaz de absorber esa fuerza laboral.

Para revertir esta tendencia, el presidente de CPC Biobío, Álvaro Ananías, planteó una hoja de ruta con acciones claras y urgentes: “destrabar la permisología que frena proyectos industriales clave y desincentiva futuras iniciativas, garantizar la certeza jurídica y generar incentivos directos a la contratación”.

Reactivar el dinamismo laboral

Frente al reciente anuncio del biministro Mas, quien fijó una meta nacional de 50 mil nuevos empleos para los próximos cuatro meses, el gremio empresarial afirmó que el Biobío debe ser protagonista y parte de la solución.

“Concentramos el 8,5% de la fuerza laboral del país y, haciendo valer nuestro peso histórico como una región relevante de Chile, nuestro compromiso colectivo debe ser crear al menos 4.250 nuevos puestos de trabajo en el mismo período”, señaló el líder gremial.

Finalmente, desde el gremio fueron categóricos en señalar que “el empleo no se crea por decreto, sino habilitando las condiciones para que el sector privado pueda volver a invertir con confianza y seguridad. El Biobío no puede quedarse atrás; reactivar el dinamismo laboral de nuestra zona requiere hoy mismo de una alianza pública-privada de verdad, resolutiva y sin burocracias”, enfatizó Ananías.

El gremio empresarial concluye que si se alinean las voluntades del Gobierno y de las empresas para destrabar la economía, no solo se cumplirá la meta propuesta, sino que se devolverá el bienestar que las familias de la región tanto necesitan.

Sobre nosotros

Medio online de noticias sobre economía y negocios en Biobío.

Suscríbete a nuestro newsletter

TradeNews @2025. Todos los derechos reservados.