Las empresas socias de Asiquim en el Biobío, de acuerdo al reporte de Responsible Care, contabilizan un promedio de 1.000 colaboradores directos y unos 1.200 contratistas.
La permisología, el costo de la energía y la falta de colaboradores especializados en la industria química nacional, son algunas de las principales trabas que afectan a un sector que, en la zona sur, suma cerca de una treintena de empresas entre compañías productoras, distribuidoras, de almacenamiento, transportes y de servicios, vinculados a este rubro.
Así resume Ernst Von Lyser Jux, director de la Asociación Gremial de Industriales Químicos de Chile (Asiquim) y un destacado empresario penquista, los principales desafíos que enfrenta hoy esta actividad. Detalla que son 27 las empresas socias que participan de la gestión gremial que realiza en Asiquim Sur. Entre estas se encuentran empresas productoras, distribuidoras, de almacenamiento, transportes y de servicios, como Occidental Chemicals, Oxiquim, Petroquim, Fosfoquim y Polykarpo, entre otras.
Von Lyser es precisamente, el gerente general del GRUPO POLYKARPO, conglomerado de empresas familiares con base en Coronel, Región del Biobío, fundado en el año 1983 y bajo cuyo alero operan: Transporte Polykarpo, orientada al manejo, transporte y logística del transporte químico e industrial; Diteco, que se dedica al almacenamiento, manipulación, logística y administración de productos químicos, y Docubox, con foco en el resguardo de documentos.

Industrias esenciales
¿Qué relevancia tiene la zona sur en la oferta de productos y/o servicios que las compañías que forman parte de Asiquim Sur aportan al país?
“La zona sur es muy importante en cuanto a producción de distintos productos químicos, muchos de ellos esenciales para el desarrollo humano. En la región podemos encontrar plantas que producen resinas para la industria de tableros; clorato de sodio, que se utiliza principalmente en la industria de la celulosa; sulfhidrato de sodio que se despacha hacia la minería en el norte; cloro y sus derivados para la industria sanitaria, gases industriales y medicinales, entre otros. Y así un sinfín de productos que están presentes en distintas industrias, además de servicios como transporte, almacenamiento, rescate y emergencias, disposición final de productos químicos”.
“Es decir, empresas especializadas que están presentes en toda la cadena de valor de la industria. La química está en todo lo que usamos y por la misma razón en la pandemia fuimos una industria esencial”.
¿Cuántos empleos generan las empresas de este sector en la Región del Biobío?
“Las empresas verificadas en Responsible Care, que reportan anualmente indicadores de desempeño, informan de un promedio de 1.000 colaboradores directos y 1.200 contratistas. Sin embargo, estos datos no representan al 100% de las empresas de la región, pero si da un número estimado de un grupo importante de empresas”.
¿Cuál es el balance del 2025 en comparación con el año 2024 en términos productivos?
“En general, la industria química es bastante pareja en lo que se refiere a la producción, ya que el requerimiento de productos químicos es transversal en las distintas industrias y se utilizan en la mayoría de las producciones desde los alimentos, vestuario, minería, celulosa, hospitales (oxígeno ), en metalmecánica , tecnología, etc . Dado lo anterior el desempeño de las empresas es dispar, pero en general tenemos buenos resultados reportados el año pasado”.
¿Cuáles han sido o son hoy las principales dificultades que enfrentan estas industrias?
“La permisología y los distintos criterios que las autoridades aplican en los procesos de otorgamiento de autorizaciones no solo de nuevos proyectos, sino en ampliaciones y en las operaciones diarias de las empresas. Otro factor crítico es el costo de la energía que en Chile es más alto comparado con países vecinos, lo que nos pone en una situación de desventaja competitiva y, por último, la falta de colaboradores especializados en la industria química”.
¿Qué expectativas tiene el gremio en la nueva administración del Estado?
“Estamos muy esperanzados que con el nuevo Gobierno se retome la sensatez de la permisología, se cumplan los plazos y el criterio sea aprobar y hacer de Chile un país de crecimiento, desarrollo y trabajo, obviamente respetando todas leyes vigentes y confiando también en que las empresas están comprometidas con el desarrollo sostenible, lo que las empresas de Asiquim hacemos a través de nuestra iniciativa internacional de Responsible Care”.
¿Hubo proyectos de inversión que se postergaron en estos dos a tres años previos?
“Si. Pensamos que en la zona hay un gran potencial para seguir desarrollando la industria química y hay proyectos que están durmiendo, por la incertidumbre de la permisología, propiedad, criterios. La región cuenta con grandes empresas que siempre buscan mejorar, ser más eficientes y desarrollar nuevas tecnologías, utilizando el poder de las universidades que tienen el semillero del futuro. Hay que explotar esta oportunidad que tiene esta región. Pienso que además debemos mirar a nuestros vecinos argentinos y ver que podemos potenciar en conjunto”.

¿Se reactivarán estos proyectos? Podría mencionar algunos, ¿dónde se ubicarán y el monto de las potenciales inversiones asociadas?
“Si se concretan los cambios anunciados y se va avanzando, se debería abrir el interés y se mejorarían las condiciones para volver a invertir y que los proyectos salgan a la luz”.
En relación a medidas que ha anunciado el Gobierno como, por ejemplo, la rebaja del impuesto corporativo del 27% al 23% ¿cómo lo toma la industria?
“Esta es una gran noticia, porque nos muestra como país más atractivo para las inversiones nacionales e internacionales; más competitivo en costos, abriendo las posibilidades de apuntar a nuevos mercados y poniéndonos además en niveles impositivos de países desarrollados (Ocde) y que compiten también con nuestros productos”.
¿Cuáles son las proyecciones de la industria, en particular para la región del Biobío al sur para este 2026?
“En concreto no puedo mencionar proyectos específicos, pero con el cambio de Gobierno, ya nuevamente se puede pensar que el Estado está fomentando el crecimiento de la industria, el conocimiento (educación) y los proyectos. Esto claramente motiva a los inversionistas a ser creativos y a buscar nuevas oportunidades. Buscar sinergias -como dije- con los vecinos y ver oportunidades en Asia. Cuando las condiciones se dan, las ideas creativas comienzan a aflorar, por eso en lo personal tengo muy buenas perspectivas”.


