• Home  
  • El arquitecto chileno que desafía la pseudo-industrialización de la construcción y busca democratizar el savoir-faire en Biobío
- Entrevista

El arquitecto chileno que desafía la pseudo-industrialización de la construcción y busca democratizar el savoir-faire en Biobío

Actualmente, apunta a transferir su tecnología y modelo de negocio a clusters de PYMES del Biobío para convertirlas en fabricantes industrializados y generar impacto económico regional. Matías Navas Varela, CEO de Puzzle Tech France, no es un arquitecto convencional. Tras estudiar en la Universidad del Bío-Bío, su trayectoria lo llevó a una profunda inmersión en […]

Actualmente, apunta a transferir su tecnología y modelo de negocio a clusters de PYMES del Biobío para convertirlas en fabricantes industrializados y generar impacto económico regional.

Matías Navas Varela, CEO de Puzzle Tech France, no es un arquitecto convencional. Tras estudiar en la Universidad del Bío-Bío, su trayectoria lo llevó a una profunda inmersión en la ingeniería, el desarrollo industrial y la visión de negocios, redefiniendo su rol más allá del diseño tradicional.

Su misión, consolidada tras años de prueba y error en Chile y un perfeccionamiento reciente en Francia, es clara: erradicar los procesos artesanales y lentos de la construcción mediante un modelo de industrialización total que minimiza el trabajo en terreno y maximiza la calidad y la eficiencia.

La génesis de su propuesta se remonta a 2005. Tras ver la tragedia del tsunami de Indonesia, Navas se preguntó: «¿Cómo nadie ha desarrollado un modelo de trabajo donde uno pueda armar una infraestructura seca de un estándar técnico mediano que pueda incluso armarse por los mismos médicos?». La respuesta se convirtió en el proyecto Ensamble.

Los orígenes

Inspirado en su trabajo con contenedores y en las casas panelizadas de Casas Tomé, y cruzando la visión integral de un arquitecto europeo (responsable de la estructura, redes y electricidad), Navas concibió un sistema prefabricado al 100%. Las condiciones eran rigurosas: debía ser levantado por cuatro personas, incluir todo (revestimiento, redes eléctricas) y funcionar como un plug and play sin fisuras.

La experiencia armando un mueble tipo Ikea para su abuela fue clave: la frustración de las piezas y tornillos sueltos lo llevó a una segunda condición fundamental: cero piezas externas, cero tornillos. El sistema de anclajes y la instalación eléctrica debían venir totalmente integrados en los paneles de fábrica.

El proyecto, inicialmente enfocado en catástrofes, dio un giro de negocio en la incubadora Ventana UC (hoy Incuba UC). Los inversionistas vieron su potencial en el mundo minero, donde la obligación de desmontar campamentos (por impacto ambiental) encajaba perfectamente con la capacidad de su sistema para armar y desarmar edificios. Con un fondo Corfo y el patrocinio de Sigdo Koppers, la constructora más grande de Chile, Ensamble se convirtió en una realidad.

El primer prototipo de 300 metros cuadrados, un centro de eventos en Ciudad Empresarial, fue armado en 12 días, superando todas las expectativas, aunque el plan inicial era de cinco. La clave del éxito y el verdadero punto de inflexión llegó en el segundo proyecto: unas oficinas de faena de 220 m² en la cordillera, a 3 mil msnm. Tras ajustar los procesos de control de calidad y logística (utilizando racks metálicos para el transporte), este edificio se levantó en tan solo 18 horas de trabajo efectivo (tres días hábiles de seis horas).

Caída del modelo y diagnóstico del problema

Aquí se consolidó la gran lección: al llevar todo el trabajo de terminaciones de una obra a una fábrica –algo que nadie hacía en ese momento– el ahorro económico es «gigante» y los márgenes se mantienen «muy altos». La razón es simple: entorno controlado, capacitación polivalente del personal y eficiencia en línea.

Lamentablemente, el impulso de Ensamble colapsó debido a la mala administración de un socio, frenando una proyección de crecimiento sin precedentes. A pesar de haber facturado US$5 millones en tres años, la empresa quebró. Navas reestructuró su enfoque con Puzzle, centrándose inicialmente en viviendas.

“No sacas nada con tener un capex (capital expenditure o gastos de capital) de inversión sobre una fábrica, que va a amortizar solamente el 30% de su costo general, que es la obra gruesa, y el 70% lo vas a seguir haciendo de forma artesanal”, explica Navas. El verdadero problema de la construcción está en ese 70%—las terminaciones, la logística y la mano de obra en terreno—que aún se rige por procesos artesanales, sujetos a robos, retrasos y una ineficiencia que, afirma, es cauchemar («la pesadilla» en francés). La solución es sacar la construcción de la ecuación y transformarla en producción con estándares de calidad, seguimiento y trazabilidad.

En su opinion, este problema es el motivo por el cual la industrialización de la construcción en madera no ha avanzado en el país y, ni siquiera en nuestra región, donde hay una gran disponibilidad del recurso madera, un sector manufacturero e industrial dinámico e, incluso un programa regional de la Corfo,+ específico para impulsar su desarrollo.

“Si no integras todo, el sistema no funciona y nosotros partimos integrando todo, de forma intuitiva, sin darnos cuenta, y funcionó, sin entender bien aún la problemática general de la construcción, logramos resolverlos”, sostiene Matias Navas.

Actualmente, la realidad, explica que las empresas que llama “pseudo-industriales”, “venden soluciones de vivienda prefabricadas a empresas constructoras para que las instalen y están haciendo un buen negocio, Pero esa empresa, desde que llega la casa al terreno hasta que está terminada, se demora 45 días. Nosotros demoramos tres días y la entregamos totalmente lista con nuestro sistema plug and play”.

Nuevas oportunidades

Con este know-how de 17 años, Navas se trasladó a Francia para fundar Puzzle Tech France, perfeccionando su modelo con el savoir-faire europeo: la aversión francesa al error lo obligó a elevar los estándares de sus procesos, obteniendo «puros plus» que ahora busca repatriar.

Tras presenciar la respuesta chilena a los incendios de 2023 en la región del Biobío, Navas, frustrado por el aparente monopolio de cuatro grandes empresas en la reconstrucción, decidió enfocar su proyecto en la democratización de la industrialización. Hoy, su joint venture con CLES (Chile, España) y el apoyo de su equipo en Francia se centra en la misma región, una zona con un potente polo industrial y forestal.

El proyecto actual se propone crear un ecosistema donde clusters de Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES) de la región, incluso aserraderos y empresas forestales (Corma), puedan convertirse en fabricantes de construcción industrializada, con Navas transfiriendo su tecnología y modelo de negocio.

El plan de acompañamiento y licencia tiene una progresión clara y didáctica, bautizada con analogías francesas:

  • La Baguette (Años 1-2): Enseñar la base del modelo fabricando viviendas sociales e infraestructura comunitaria, con rentabilidades de 20% a 25%.
  • El Croissant (Año 3): Ingresar al mercado privado (condominios, educación de alto nivel), donde la empresa aprende a usar «menos masa, pero se vende más caro», elevando los márgenes a 25-30%.
  • La Crème de la Crème: Trabajar en la industria minera y proyectos de alta complejidad logística y técnica, con precios de hasta 70 UF por metro cuadrado y márgenes que alcanzan el 40-45%.

El modelo opera con un sistema de licencia y royalty del 3% sobre la facturación, garantizando la calidad mediante acompañamiento obligatorio y certificación de procesos por gente de la zona.

Con este know-how probado, el impacto de Navas no se limita a Chile. Actualmente, su modelo despierta interés de directores de innovación en Uruguay y del proyecto Vaca Muerta en Argentina, lo que posiciona a Puzzle Tech France no sólo como una empresa de prefabricación, sino como una innovación en el modelo de negocio con un potente impacto social y económico en la reconversión laboral.

Sobre nosotros

Medio online de noticias sobre economía y negocios en Biobío.

Suscríbete a nuestro newsletter

TradeNews @2025. Todos los derechos reservados.