Por Constanza Escobar Brandell
Un escenario complejo enfrentan hoy el comercio detallista y particularmente el sector turismo en el Biobío, y con proyecciones poco optimistas sobre los réditos que les dejarán estas celebraciones patrias.
La contracción económica, el alto desempleo regional y el cierre de locales que llevan décadas en el mercado pintan un panorama difícil para los comerciantes y el sector turístico que esperaban reactivarse con la tradicional fecha de septiembre.
Según afirmó la presidenta de la Cámara de Comercio penquista, Sara Cepeda, tras realizar un recorrido por los locales del centro y hacer un sondeo preliminar, resume que: “Lamentablemente está muy lento. Se nota la contracción económica y que la gente anda con mucho menos dinero”, aseguró.

“…Pymes no resisten la carga impositiva…”
Incluso, complementó que los eventos masivos recientes, como el Mundial de Rally del Biobío, tuvieron un impacto limitado en el sector minorista. De acuerdo con la dirigente gremial, las pymes ya no resisten la carga impositiva actual, viéndose obligadas a subsistir mediante sus propios ahorros o cerrando definitivamente.
Ante este escenario, la Cámara de Comercio de Concepción proyectó un fin de semana dieciochero, complejo. “Si bien sectores específicos, como los emprendedores estacionales podrían percibir ganancias, los comercios gastronómicos establecidos, el comercio detallista en general no logra repuntar sus ventas, y tendremos un cierre de año sumamente desafiante”, aseguró la líder del gremio.
La organización llamó a las autoridades a implementar medidas de auxilio concretas y a corto plazo, advirtiendo que los proyectos a mediano y largo plazo llegan tarde. «De aquí al 2030, tal como estamos hoy día, vamos a desaparecer», enfatizó Cepeda, quien confirmó acercamientos con Sercotec y el Gobierno Regional para gestionar instrumentos de ayuda directa al sector.

El desafío: poner en valor el inmenso potencial del Biobío
Desde la Asociación Gremial de Turismo y Cultura de las Regiones del Biobío y Ñuble (Protur A.G) también ven con preocupación la realidad económica y social de la zona.
“El turismo local está sintiendo el impacto de la contracción económica, y si bien mantenemos el compromiso de ofrecer un servicio de calidad, es evidente que el escenario actual nos obliga a ser cautelosos y a trabajar con urgencia en estrategias que permitan reactivar el flujo de visitantes, señala Verónica Vera, presidenta de Protur.
Desde la entidad gremial, ven como un “gran desafío” poner en valor el inmenso potencial que tiene el Biobío.
“Somos una región con una identidad única: desde nuestra costa con balnearios de gran carácter, pasando por el patrimonio histórico de Lota, hasta la potencia gastronómica y de servicios que ofrece Concepción como polo urbano y de negocios. El atractivo está ahí, pero debemos lograr que la experiencia completa sea vista como una alternativa viable y atractiva frente a otros destinos nacionales”, señala la presidenta de Protur.
“Biobío debe ser un destino de elección y no solo de paso”
De la misma forma comprenden perfectamente que, ante la incertidumbre económica, las familias opten por estrategias de ahorro o por migrar hacia otros destinos buscando «nuevos aires».
“Esto nos deja con el reto de transformar al Biobío en un destino de elección y no solo de paso. Los últimos meses han sido de aprendizaje forzoso; hemos entendido que ya no basta con esperar a que el turista llegue. Necesitamos una articulación público-privada mucho más agresiva y colaborativa que nos permita reposicionar a nuestra región como un destino competitivo”, concluyó Vera.

Desde lo público, la repartición encargada de este sector es el Servicio Nacional de Turismo (Sernatur). Sin embargo, y pese a los insistentes intentos, no fue posible obtener una declaración oficial de la directora regional Maritza San Martín.


