Encuesta aplicada por cinco gremios industriales a 72 empresas revela que el precio de la energía incide directamente en las decisiones de inversión, producción y competitividad.
Poder dimensionar el impacto de los costos eléctricos en la inversión, producción y competitividad de la industria en Chile, las asociaciones de Clientes Eléctricos No Regulados (Acenor), Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas (Asimet), Industriales Químicos de Chile (Asiquim), Empresas de Alimentos de Chile (Chilealimentos) y Pescadores Industriales del Biobío, fue el objetivo de una encuesta aplicada a 72 empresas de estos distintos sectores productivos cuyos resultados se dieron a conocer este lunes.
El levantamiento consideró empresas de la industria química, agroindustria, metalurgia, minería, pesca, servicios, comercio y transporte, con instalaciones presentes en distintas regiones del país.
Uno de los hallazgos más relevantes indica que el 60% de las empresas encuestadas aumentaría su inversión en Chile si sus costos energéticos fueran menores.
Asimismo, ante una reducción de 10% en el precio de la energía, las compañías señalaron que priorizarían reducir precios a clientes finales o intermedios (28%) y aumentar inversión productiva (26%), lo que muestra una relación directa entre costos eléctricos, competitividad y capacidad de crecimiento.
Costos energéticos y competitividad
La encuesta también revela que, si los precios eléctricos en Chile fueran más bajos que en países competidores, el 35% de las empresas aumentaría su producción local, 29% atraería nuevas inversiones y 19% aumentaría sus exportaciones.
Para los gremios, estas cifras evidencian que la energía competitiva es una condición relevante para sostener la actividad industrial, fortalecer la producción nacional y mejorar la posición de Chile frente a otros mercados.
Los resultados se conocen en el marco del trabajo multisectorial impulsado por los gremios ya mencionados, para visibilizar el impacto que tienen los costos energéticos y ciertas señales regulatorias en la actividad industrial.
En abril, las mismas asociaciones empresariales solicitaron al Ministerio de Energía acotar el periodo de control de horas de punta debido a sus efectos sobre productividad, reorganización de turnos, uso de diésel y costos energéticos para las empresas.
En esa línea, plantearon que urge que la discusión energética considere de manera más explícita su impacto en la competitividad de los sectores productivos.



