El Grupo CAP cerró el primer semestre con un EBITDA de US$176,3 millones, 4,9% más que un año antes. En la región, la alianza con Aceros AZA marca el primer gran hito de la reconversión de Huachipato, mientras Módulo Penco avanza como proyecto estratégico de tierras raras.
El Grupo CAP cerró el primer semestre de 2026 con mejores resultados operacionales y avances relevantes en su estrategia de transformación, particularmente en el Biobío, donde la compañía concretó nuevos pasos en la reconversión del complejo industrial de la ex siderúrgica Huachipato y en el desarrollo de proyectos vinculados a minerales críticos.
Entre enero y junio, el grupo registró ingresos por US$887,8 millones, un aumento de 8,2% respecto de igual período de 2025, mientras su Ebitda (ganancias menos los intereses de deudas, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) alcanzó US$176,3 millones, con un crecimiento de 4,9%. El desempeño estuvo impulsado principalmente por el negocio minero, que registró mayores niveles de producción y despachos.
La compañía también fortaleció su posición financiera. Durante el semestre generó US$278,4 millones de flujo de caja operacional y redujo su deuda financiera en US$91 millones respecto del cierre de 2025, completando cuatro trimestres consecutivos de reducción del endeudamiento.
Sin embargo, el resultado final permaneció en terreno negativo: Grupo CAP registró una pérdida de US$56,9 millones, prácticamente en línea con la registrada en el primer semestre de 2025. El resultado refleja principalmente las dificultades que persisten en el segmento industrial, parcialmente compensadas por la recuperación de la minería y la estabilidad del negocio de infraestructura.
Huachipato: menos pérdidas y nuevo capítulo industrial
En el Biobío, uno de los principales hitos del semestre fue el acuerdo para combinar los negocios siderúrgicos de Huachipato y Aceros AZA, definido por CAP como el primer gran hito del proceso de reconversión de la siderúrgica y una pieza central del futuro distrito industrial que el grupo proyecta para el complejo.
El avance adquiere especial relevancia considerando el desempeño financiero de Huachipato. Las pérdidas de la operación se redujeron desde US$26,1 millones en el primer semestre de 2025 a US$15,4 millones en igual período de este año, una disminución de US$10,7 millones.
Según la compañía, esta mejora respondió principalmente a menores gastos financieros, luego de la capitalización parcial de deuda intercompañía realizada al cierre de 2025.
Pese a esta reducción de las pérdidas, el negocio industrial en su conjunto continúa enfrentando un escenario complejo. El segmento, que incluye a Grupo Cintac en Chile y Perú y las operaciones de continuidad de Huachipato, obtuvo ingresos por US$187 millones, 10,1% menos que en el primer semestre del año anterior.
Su Ebitda pasó de un resultado positivo de US$9 millones a US$6,5 millones negativos, afectado principalmente por el menor desempeño de Cintac.
El otro gran hito regional es el avance del proyecto Módulo Penco, cuya aprobación ambiental permitiría desarrollar el primer proyecto de tierras raras de Chile.
La iniciativa busca posicionar al país en la cadena de suministro de minerales críticos para la electromovilidad y la transición energética, convirtiéndose en otro componente relevante de la estrategia de transformación de CAP.
De esta manera, los avances en el Biobío apuntan a una transformación del complejo productivo de CAP: desde la tradicional actividad siderúrgica hacia un distrito industrial con nuevos negocios asociados a materiales y minerales considerados estratégicos para la transición energética.

Minería lidera la recuperación
Tal como se mencionó, el principal aporte al desempeño del semestre provino de la minería. Compañía Minera del Pacífico (CMP) registró ingresos por US$681,6 millones, 14,8% más que en igual período de 2025.
El crecimiento estuvo respaldado por un aumento de 6,7% en la producción y de 7,5% en los despachos. La minera produjo 7,2 millones de toneladas y despachó 6,9 millones de toneladas durante los primeros seis meses del año.
El resultado es especialmente significativo considerando que el precio promedio realizado del mineral cayó 9,3%. La compañía logró compensar ese efecto mediante mayores volúmenes y una reducción de 8,8% en el costo de producir cada tonelada de mineral.
Con ello, el Ebitda de la CMP llegó a US$154,3 millones, 15% superior al del primer semestre de 2025. La pérdida neta de la compañía también se redujo, desde US$52,3 millones a US$46,7 millones.
Infraestructura mantiene estabilidad
El segmento de infraestructura, integrado por Aguas CAP, CAP Puertos Multipropósitos (que agrupa a Huachipato Terminal Portuario y Puerto Las Losas) y Tecnocap, registró un Ebitda de US$30,3 millones, con un crecimiento de 2,4%.
Los ingresos, en cambio, alcanzaron US$49,5 millones, 2% menos que en igual período del año anterior. La caída estuvo asociada principalmente a menores ingresos de Aguas CAP, producto de la disminución del costo de la energía y su impacto en las tarifas de sus clientes.
Este efecto fue parcialmente compensado por el inicio de los embarques de mineral de hierro para terceros desde Puerto Las Losas y por un aumento en la transmisión de energía de Tecnocap. Aguas CAP, además, refinanció la deuda de su planta desaladora de Caldera, reduciendo el costo financiero y aumentando su flexibilidad para futuros desarrollos.
Cintac resiente menor actividad industrial
Dentro del segmento industrial, Grupo Cintac registró un retroceso importante en su Ebitda, que pasó de US$16,3 millones a US$2 millones. La caída obedeció principalmente a una menor contribución del negocio modular, debido a retrasos y ajustes en proyectos de Ingeniería y Construcción en Chile y Perú.
El negocio tradicional de Cintac también redujo su Ebitda por mayores costos de materias primas y menores precios de venta. Pese a ello, sus ventas aumentaron 2,7%, impulsadas principalmente por mayores ingresos del negocio modular.
En términos consolidados, el primer semestre deja así una fotografía mixta para CAP: la minería sostiene el crecimiento y fortalece las finanzas; infraestructura mantiene un desempeño estable; y el negocio industrial continúa bajo presión, aunque Huachipato muestra una reducción significativa de sus pérdidas.
Para el Biobío, sin embargo, el dato financiero se cruza con una transformación de mayor alcance: la alianza con AZA y el avance de Módulo Penco representan dos hitos de una estrategia que busca redefinir el rol del complejo de Huachipato.


