Los principales daños hasta ahora han sido en infraestructura productiva y voladuras de techumbres en invernaderos. Desde el principal gremio agrícola de la región, hicieron ver la falta de embalses que tienen un positivo impacto en las comunidades y en la producción agrícola y ganadera regional.
Con el objetivo de fortalecer la coordinación ante las consecuencias del reciente sistema frontal que afectó a la Región del Biobío, se desarrolló este miércoles una nueva sesión del Gabinete Regional del Agro, instancia donde las autoridades locales vinculadas a los servicios del agro analizaron las principales contingencias, revisando antecedentes preliminares, coordinando acciones interinstitucionales y realizando un balance de la situación del sector silvoagropecuario.
El encuentro permitió actualizar información y reforzar el trabajo para enfrentar los efectos del sistema frontal, con especial atención al monitoreo de eventuales afectaciones productivas, relacionadas a daños en infraestructura productiva y voladuras de techumbres en invernaderos.
El seremi de Agricultura, Francisco Lagos, informó que tras este sistema frontal, en las 33 comunas de la región, las afectaciones han sido menores hasta el momento y se concentraron principalmente en rotura de invernaderos y voladuras de techumbres.
Detalló que 117 pequeños agricultores se han visto afectados por el evento meteorológico a nivel regional; 48 en la provincia de Concepción; 39 en la provincia de Biobío y 30 en la provincia de Arauco.
Cortes de energía, daños en techos y en bosques
En esa línea el presidente de la Sociedad Agrícola de Biobío, Socabio, José Miguel Stegmeier, precisó que si bien la Provincia de Biobío soportado bien la cadena de frentes que han afectado a la región, salvo excepciones, los efectos han sido mucho más complejos en el litoral de Arauco y Concepción a raíz de los vientos, marejadas y la mayor cantidad de agua caída.
Recordó no obstante, que en el apogeo de los temporales, hubo varios cortes de energía eléctrica mayoritariamente en sectores rurales y también daños en techos y bosques.

“Sabemos que se aproximan varios frentes y sólo esperamos que no sean con demasiado viento y que sí puedan traer abundantes nevazones a partir de los mil metros de altura (snm), de tal manera se vaya acumulando suficiente nieve para sortear adecuadamente desde el punto de vista hídrico, la próxima temporada estival”.
Brechas y carencias de infraestructura hídrica
Stegmeier hizo ver, además, que en circunstancias como éstas, “es que nos damos cuenta de la falta que nos hacen los embalses que, por un lado mitigan las crecidas de los ríos tributarios, evitando inundaciones aguas abajo, y por otro, aseguran que mediante la retención de esas aguas, podamos almacenarlas para ser usadas tanto para el riego, el abastecimiento de la población e incluso el turismo”.
En ese sentido, celebró que esté tomando impulso oficial el proyecto embalse Duqueco, “que desde Socabio hemos propuesto ya hace al menos una década. Queremos también manifestar toda nuestra solidaridad con nuestros colegas, y la población en general, de las regiones más fuertemente afectadas por estos temporales, como son la de Atacama y de Coquimbo”.
En lo local, el principal gremio agrícola del Biobío, ha colaborado con pequeños agricultores afectados de la provincia, tanto de Quilaco como de otras comunas, enviando forrajes para sus animales.
“En todo caso”, señaló José Miguel Stegmeier, “estamos viviendo un invierno cuyo comportamiento es relativamente normal para estas fechas….y existe una frase que se dice en nuestros campos y que representa esa realidad, cual es «está lloviendo a la antigua». Es decir, el recuerdo nos trae inviernos como este e incluso más intensos. Esperemos, sobre todo si cae suficiente nieve, que podamos ir recuperando los caudales históricos y especialmente, que el Lago Laja pueda recuperar reservas mayores. Igualmente el que nuestros acuíferos, sean superficiales o subterráneos, también se recuperen”, concluyó el dirigente del agro.
El representante regional del Ministerio de Agricultura dijo que se continuará monitoreando la evolución de las condiciones climáticas y sus efectos sobre el sector, manteniendo la coordinación con municipios, organismos técnicos y productores para resguardar la actividad agrícola.


