El 92% de la oferta de viviendas nuevas del Gran Concepción se encuentra bajo las 6.000 UF, rango que será cubierto por la ampliación del beneficio. La medida podría dar nuevo impulso a las ventas, activar proyectos postergados y generar empleo en una región donde la desocupación alcanza el 9,8%.
La ampliación del subsidio a la tasa hipotecaria y de la garantía Fogaes para viviendas nuevas de hasta 6.000 UF abre una nueva expectativa para el mercado inmobiliario del Gran Concepción, donde el 92% de la oferta se concentra precisamente en ese rango de precios.
El proyecto de ley, ingresado esta semana por el Gobierno, contempla 30 mil cupos adicionales a los 50 mil actualmente existentes y ya avanzó al Senado, luego de ser aprobado por la Cámara de Diputados por 139 votos a favor, sin votos en contra ni abstenciones.
Para la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Concepción, la ampliación del instrumento puede convertirse en un factor relevante para recuperar el dinamismo del mercado inmobiliario y reactivar la inversión. Su presidente, Jorge Coloma, destacó que la iniciativa llega en un momento en que el país requiere medidas capaces de impulsar la actividad económica y recuperar puestos de trabajo.
El efecto esperado en el Gran Concepción adquiere especial relevancia debido a la estructura de su oferta. Al estar el 92% de las viviendas nuevas dentro del rango de hasta 6.000 UF, una proporción mayoritaria del mercado podría quedar cubierta por el nuevo beneficio. Esto podría favorecer la concreción de operaciones que actualmente enfrentan restricciones derivadas del costo del financiamiento y, con ello, dar mayor dinamismo a las ventas.
Pero el impacto potencial va más allá de la compra de viviendas. Una recuperación de las ventas puede permitir a las empresas inmobiliarias activar nuevos proyectos que hoy se encuentran postergados, generando un efecto sobre toda la cadena asociada a la construcción: empresas contratistas, proveedores de materiales, servicios profesionales y mano de obra.
Este efecto adquiere particular importancia en el escenario laboral regional. De acuerdo con el último dato disponible del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa de desocupación del Biobío alcanzó 9,8% en el trimestre marzo-mayo de 2026, un nivel que refuerza la relevancia de cualquier medida capaz de estimular actividades intensivas en empleo.
En ese contexto, la construcción aparece como un canal relevante para que el impulso al mercado inmobiliario pueda trasladarse hacia el empleo. La ampliación del subsidio no garantiza por sí sola la creación de nuevos puestos de trabajo, pero sí puede contribuir a generar las condiciones para que aumenten las ventas y se reactiven proyectos, que es precisamente el eslabón que permitiría transformar una mayor demanda habitacional en actividad económica y ocupación.
Una demanda que supera los cupos disponibles
La experiencia del actual subsidio muestra que existe una demanda significativa por este tipo de apoyo. De acuerdo con cifras informadas por la banca, al 17 de julio se habían cursado 28.589 créditos a nivel nacional, mientras que se habían recibido 95.647 solicitudes. De estas, 51.551 habían sido aprobadas y otras 32.557 permanecían en evaluación.
La existencia de más de 95 mil solicitudes elegibles frente a los 50 mil cupos disponibles es, para el gremio, una señal tanto del interés de las familias como de la necesidad de dar continuidad al instrumento.
Para el mercado inmobiliario regional, la ampliación podría significar entonces algo más que un apoyo financiero a los compradores: la oportunidad de convertir una demanda que hoy enfrenta restricciones de acceso al crédito en ventas efectivas y, posteriormente, en nuevos desarrollos habitacionales y puestos de trabajo.
On ello, la CChC Concepción espera que la iniciativa avance con rapidez en el Congreso, de manera que las familias dispongan cuanto antes de las condiciones necesarias para concretar la compra de una vivienda.


